Pablo Bertinat y Jorge Chemes

Democratización de la energía y transición justa en América Latina y el Caribe

A medida que la crisis climática y sus consecuencias y amenazas se hacen más evidentes y aumenta la conciencia social y política de su gravedad extrema, existe un claro sentido de la urgencia de avanzar en la transición justa hacia un nuevo sistema energético que deje atrás a los combustibles fósiles. Si bien en 2015 el Acuerdo de París incorporó la necesidad de una transición justa en su preámbulo, lamentablemente se ha ido consolidando un proceso de cooptación empresarial del concepto de transición, que privilegia los intereses de las grandes empresas transnacionales y sirve de plataforma para la introducción e imposición de falsas soluciones.

Democratización de la energía y transición justa en América Latina y el Caribe

¿Pueden la soberanía alimentaria y la transición energética ser procesos sinérgicos?

Más allá de una discusión centrada en las fuentes de energía, hablar de transición energética es hablar de recursos, políticas públicas, conflictos sectoriales, alianzas geopolíticas, ambiente, derechos humanos, igualdad de género, estrategias empresariales, de tecnología, diversificación productiva, relación entre energía y distribución de la riqueza, relación entre energía y matriz productiva y soberanía alimentaria, entre otros. Hablar de transición es comprender las intrincadas relaciones entre infinidad de factores, la diversidad de concepciones (sistémicas y contrasistémicas) y aspiraciones que existen (Bertinat, 2016).

¿Pueden la soberanía alimentaria y la transición energética ser procesos sinérgicos?

alternativas al fracking

Argentina atraviesa una situación preocupante: más del 90 % de las fuentes primarias de energía que utiliza la componen gas y petróleo, es decir, se trata de una de las matrices energéticas más fósiles de América Latina. La situación se vincula con el pasado reciente y tiene implicancias mundiales.

Informe “Alternativas al fracking”