Litio: cuestión de dosis

"El objetivo de este informe será esbozar la barbarie neoliberal y el absurdo de la linealidad producción consumo que se proyecta hasta el infinito en un planeta, y una humanidad, finita, desde puntualmente las baterías de litio. Aparecerán diversas preguntas que escapan a lo que podemos investigar, pero que nos parecen fundamentales y serán el subtexto de este escrito".

La dominación, hace milenios que ya definió el modo de salir de las crisis que ella misma crea: con más dominación. Esto ha traído consigo que hoy el destino del mundo esté en manos de un puñado de empresas; que la envergadura de las crisis sea cada vez más grande e impredecible en sus impactos; que la uniformidad arrase con la biodiversidad, incluso con aquella que se recluyó en los confines inaccesibles para lograr estar a salvo.

En fin, que nos encontremos en una situación de colapso humanitario. El principio de la dominación, fundante de la civilización, que ha entrado en una fase de profundización y vertiginosidad alarmante con la revolución industrial, se expresa con inusitada claridad en la distopía del litio. Enarbolando las banderas de la transición energética, la electromovilidad y el valor compartido, se pretende hacer creer a todo el globo que explotar el hábitat de comunidades indígenas que han logrado sobrevivir y dialogar con ecosistemas únicos como el salar de Maricunga, es lícito y necesario; que transitar de la petrodependencia a la electrodependencia, es una señal de evolución indubitable; y que compensar la incapacidad de atender las razones de fondo del colapso, con porcentajes ínfimos del negocio que serán invertidos en ciencia y obras comunitarias, es justicia.

Cuando la conciencia del descalabro toca más cuerpos y corazones, puede llegar a hacer sentido una salida como esta, sin duda, pero hay un elemento clave: el relato. Qué se dice y a quién, qué se investiga y difunde y qué no, qué se sanciona y qué se promueve, qué se instala como salida en el sentido común y qué se desprecia.

Como Alianza Basura Cero Chile, vemos que los desechos del desenfreno extractivista alentado por la electromovilidad es uno de los múltiples aspectos no considerados por el relato. Acá se constituye en un hilo muy interesante de deconstrucción de la circularidad, el enverdecimiento, la sustentabilidad y la preocupación del medio ambiente, que son los pilares en que este mismo relato se sustenta, de manera de lograr que las voluntades conscientes y genuinamente preocupadas por la crisis planetaria, elijan comprar a precios exorbitantes un auto eléctrico, mientras tiran el a combustión que los había transportado con anterioridad.

El objetivo de este informe será esbozar la barbarie neoliberal y el absurdo de la linealidad producción consumo que se proyecta hasta el infinito en un planeta, y una humanidad, finita, desde puntualmente las baterías de litio. Aparecerán diversas preguntas que escapan a lo que podemos investigar, pero que nos parecen fundamentales y serán el subtexto de este escrito. Pareciera que asistimos al corolario del paradigma de la acumulación, absolutamente inorgánico y desconectado delos patrones biológicos, pero imprescindible en la lógica de control y dominio.

¿Tiene sentido acumular energía? En el cuerpo humano esto se ha traducido en obesidad, y vemos cómo alarmantemente la obesidad se expande en el mundo del consumo, generando enfermedad y muerte, pero también promoviendo la desnutrición en todos aquellos cuerpos y territorios que despojados de todo lo que podían aportar a la máquina de la acumulación, ya no tienen dinero para consumir, ni condiciones para producir. En el cuerpo social del extractivismo, esto dibuja actividades, territorios y grupos económicos, hiper concentradores de materias primas, tecnologías, energía, y poder, y en la contra-cara, países donde proliferan las zonas de sacrificio, la enfermedad y la muerte de personas y ecosistemas.

La buena noticia es que ya sabemos que la obesidad y la desnutrición, son en gran medida prevenibles, logrando un balance energético entre, por un lado, las calorías aportadas y, por otro lado, las calorías gastadas. Es decir, para equilibrar la balanza, y posibilitar transiciones justas, es necesario promover el flujo de la energía, desconcentrar la oferta y la demanda: es un hecho que el flujo resulta más saludable que la acumulación.

Por lo tanto, promover, investigar, recoger y financiar las salidas múltiples y territoriales, es más recomendable que imponer la dieta única de la electromovilidad. Pero eso supone salirse de la matriz civilizatoria, atreverse a escuchar y no ningunear las señales de la naturaleza, y guiarse por ellas, para estabilizar, como el litio siempre ha hecho, los des-
balances de un sistema enfermo.

En esta entrega, procuramos aportar una mirada contextual, que contraponga al relato redentor de LA alternativa, LA salida, LA única tecnología que debe alinear a todos los actores a nivel global; con la inconsistencia del mismo, y la urgencia de reconocer la multiplicidad de soluciones existentes, y las miles que pueden ir surgiendo a partir de las abundancias diversas de cada territorio. Esto funcionará si logramos alentar una comprensión en los Estados, la academia, los gobiernos regionales, los gobiernos locales y las voces territoriales, de que tenemos una invaluable posibilidad (y responsabilidad) de transitar a un paradigma de colaboración, pues seguir en el del dominio y la acumulación, aunque se disfrace de valor compartido y de circularidad, nos llevará a la muerte de la especie, no importa si por desnutrición, por obesidad o por desbalance síquico severo.

Creemos que lo que hay que modificar para salir de la crisis climática, es la dependencia. Es urgente recuperar la soberanía en todos los rincones del planeta, para que abandonemos el comportamiento de célula cancerígena que estamos teniendo, y volvamos a actuar como células que se conectan y actúan acorde al organismo del que son parte. Pero esto no puede ser sí estamos desconectados de nuestros entornos. Sobre estas y otras cuestiones, como Alianza Basura Cero, de la mano de GAIA, esperamos profundizar en el futuro próximo.

Reporte realizado por la Alianza Basura Cero Chile y Apoyado por la Alianza Global de Alternativas a la Incineración (@gaia_lac)

- Para descargar el informe completo (PDF), haga clic en el siguiente enlace:

Fuente:  Alianza Basura Cero Chile

Temas: Crisis energética, Extractivismo

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